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El Consejo General API advierte del riesgo que conlleva la presión del alquiler turístico sobre el mercado residencial

 Los API piden más estímulos fiscales para los propietarios de vivienda para alquiler, y fórmulas para introducir más oferta y competitividad en las rentas

 El Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España denuncia que, en el mercado del alquiler, especialmente en ciudades con mayor actividad turística, se está produciendo un alarmante traspaso de vivienda del sector residencial al sector turístico. El presidente del Consejo General API, Diego Galiano, advierte que esta presión está provocando una excesiva tensión en las rentas, por cuanto muchos propietarios sacan sus inmuebles del circuito habitual del alquiler tradicional. De esta forma, existe menos oferta de alquiler para vivienda habitual y eso se traduce en una elevación de las rentas y en propietarios menos flexibles que no aceptan negociación.

 “Disfrutar de una vivienda digna y adecuada es un derecho recogido por la Constitución para todos los españoles, pero la confluencia de factores está haciendo que sea cada vez más difícil conseguirlo”, indica Galiano. En este sentido, denuncia que una parte del parque de vivienda en grandes ciudades está perdiendo su función social que reconoce la Carta Magna para convertirse en un activo mercantil meramente turístico, lo que empuja a un desplazamiento de personas nativas a favor de los turistas, desnaturalizando las ciudades y convirtiéndolas en grandes parques temáticos los fines de semana y en temporada estival.

Aun con todo, los API entienden que el alquiler es un mercado alcista y en expansión pues no en vano la ocupación del parque residencial era de un 7% en 2007 y actualmente ronda el 21%. Esta situación está motivada por la dificultad de la compra en la época de recesión y también por un cambio de mentalidad, por el miedo a hipotecarse de los jóvenes y por la superación de los antiguos recelos de los españoles por el alquiler. “Se ha observado un cambio de hábitos importante, pues las nuevas generaciones no tienen expectativas de ligarse a un lugar concreto durante mucho tiempo. Sus necesidades son más cambiantes y su confianza en el empleo estable es escasa”, señala Galiano.

Ante este panorama, los API proponen primar al mercado residencial y tradicional introduciendo más oferta de vivienda de alquiler, a base de incentivos fiscales a propietarios y desarrollo de promociones de viviendas públicas de alquiler, “siendo también esencial reforzar la seguridad jurídica y la confianza de los propietarios en la recuperación inmediata de su vivienda en caso de impago”, indica Diego Galiano.

Hace unos meses el Consejo General API hizo una propuesta fiscal al Gobierno consistente en aprobar la exención en IRPF de la ganancia patrimonial en la futura venta de la vivienda, condicionándola a que la misma haya estado dedicada al alquiler para vivienda habitual por un período mínimo de 15 años.

Ocho consejos de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria para alquilar con éxito un piso a estudiantes

El Consejo General de Colegios de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España ofrece una serie de consejos a los propietarios de viviendas que quieran alquilarlas a estudiantes de cara al próximo curso académico, de forma que puedan cerrar la operación con éxito y sin ningún tipo de problemas. Los API han constatado que existen propietarios que presentan reticencias a alquilar sus viviendas a este colectivo que, por otro lado, es uno de los principales demandantes de pisos de alquiler en las ciudades universitarias. Esta guía ayudará a los propietarios a alquilar su vivienda a estudiantes con todas las garantías.

1.-ELECCIÓN.- Elegir con cuidado a los inquilinos. Lo aconsejable es mantener una entrevista con todos los estudiantes que van a ocupar la vivienda y, si es posible, con sus padres, con el fin de evaluar su actitud y dejar claras las responsabilidades en el caso de que la vivienda pudiera sufrir daños.

2.-UNIDAD.- Es preferible alquilar el piso como una única unidad, en lugar de realizar el alquiler por habitaciones. La renta es única y la responsabilidad del pago solidaria. De esta forma los mismos inquilinos cubren posibles vacantes y responden del impago de uno de los ocupantes. La gestión para el propietario es más sencilla si existe cualquier problema.

3.-EQUIPAMIENTO.- Estos alquileres son de pisos amueblados. Es necesario colocar muebles funcionales y con una buena presencia. La visibilidad es fundamental para defender la renta y para alquilar con rapidez. Debe desecharse convertir el piso de alquiler en el almacén de los muebles sobrantes de la familia.

4.-FIANZA.- Es fundamental fijar una fianza que cubra posibles desperfectos en la vivienda, que será de dos meses si se considera arrendamiento de temporada universitaria. Esta fianza debe ser depositada por el propietario en el organismo autonómico competente.

5.-GARANTÍAS.- La Ley de Arrendamientos Urbanos permite garantías adiciones a la fianza, que en estos casos conviene que sea un aval personal o bancario de los padres, toda vez que los estudiantes carecen de ingresos. Los padres deben firmar también los contratos con responsabilidad solidaria del pago de la renta y cantidades asimiladas, así como de los posibles daños.

6.-CONTRATO ESCRITO.- El propietario tiene más que perder y le conviene formalizar un contrato escrito, el cual reporte seguridad jurídica y recoja las garantías del cumplimiento del contrato por los estudiantes, tanto del pago de la renta como que se devolverá en perfecto estado.

7.- INVENTARIO.- Es recomendable realizar un inventario detallado con todo el contenido de la vivienda (muebles, electrodomésticos, menaje, elementos decorativos) y el estado de los mismos, de forma que pueda realizarse una comprobación una vez finalizado el curso.

8.- ATENCIÓN DEBIDA.- Unos buenos inquilinos estudiantes hay que mantenerlos y cuidarlos porque la etapa universitaria es extensa en el tiempo. Para ello es conveniente atender sus solicitudes en orden a mantener la correcta habitabilidad de la vivienda, efectuando las reparaciones precisas o por ejemplo cambiando colchones o electrodomésticos si fuese preciso.